7 thoughts on “Cómo R.E.M. me ha acompañado desde 1988: aprendizajes para marcas

  1. Una reflexión muy buena de todas aquellas preguntas que los gestores de marca se puedan llegar a hacer a lo largo de su carrera.
    Contenido amigable y no intrusivo es la gran clave.

  2. No lo había pensado, pero es verdad que en los músicos sirven como ejemplos de lo que podría convertirse una marca. Músicos cuya credibilidad está por encima de géneros como Herbie Hancock (Hard bop, Funk, Músicas del mundo). Músicos que venden lo que no son, como Frankie Goes to Hollywood (fueron icono gay hasta que el vocalista se casó con su novia de toda la vida). Músicos de éxito repentino incapaces de evolucionar (como Nina Hagen que tenía una gran voz pero se quedó en la anécdota de una imagen provocativa y no supo salir de ahí). Músicos que aun con un talento enorme no dejan de aprender de las nuevas tendencias hasta ser capaces anticiparlas (como Madonna o Bowie)…

  3. Correo HTML Typepad
    Te veo muy puesto en música Alex!  J  Hay una lectura muy interesante para las marcas, procedente de los artistas:  que éstos disfrutan de una credibilidad entre sus fans por la que las marcas matarían…  Gracias por ser tan fiel al blog. 

  4. Fantástica evocación de un gran grupo y su repercusión en el fan en la era analógica… El modelo apple vendría a ser algo similar en el mundo de las marcas

  5. Mi relación con REM no fue tan emocionante como la tuya. En 1987 empecé Teleco con 17 años y U2 en la camiseta que me regaló Carlos Finaly en Onda Madrid y que me llevé al Bernabeu en su actuación en la que todo Madrid estuvimos. Antes venía de cantar Sunday Bloody Sunday años atrás en Jácara aunque no entendía nada de lo que era aquello. Después del Joshua Tree desconecté y me volvieron a fascinar en Achtung Baby. Después volví a desconectar y nunca más me volvieron a llamar la atención.

    Aunque el que más me marcó fue Prince. Aún me se de memoria muchas canciones de Sign of the Times y los anteriores. Cuando se cambió a la NPG y dejó a The Revolution me aburrió aunque cuando lo vi en Madrid en El Calderón era bárbaro. Sigue haciendo cosas chulas y tiene la capacidad de fascinar con su talento.

    En ser auténticos, reales y magníficos me ganaron Neil Young, al que conocí en Weld (1991) y que sigo oyendo de vez en cuando y que me obligó a ir para atrás y adelante en su producción. A este no lo he visto en directo.

    El otro que me gustó mucho descubrir fue Paul Weller. Un clásico, elegante, moderno, y desencantado del activismo político. Fue mi mayor cercanía en el 1994, cuando también hice la mili.

    Y en España pues tenemos la eterna lucha de la canción moderna y la música española que no sabemos resolver. Aunque la canción moderna actual suena muy repetitiva y con poca calidad así que tenemos que recurrir a la que ya es música española y que está llena de clásicos de los 80 que han sabido que esto de la música es algo más que fama rápida.

    Si lo ponemos como marcas en vez de como artistas no creo que salga lo mismo aunque ahora soy muy fiel a Apple, de Microsoft no quiero saber nada (quizá sólo la XBOX), en España El Corte Inglés me sigue dando mucho respeto y Movistar me parece que no encuentra la tecla para convertirse en algo muy grande, se les ve muy pegados a la cuota mensual en vez de a ser referencia tecnológica.

  6. Correo HTML Typepad
    Gracias por tu comentario y por compartir tu experiencia con nosotros.  Espero verte de nuevo por aquí.  Un cordial saludo 

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