Encarte que he encontrado en el diario AS esta mañana. Me piden que envíe por correo ordinario (un poco anacrónico y además un poco tarde, ¿no?) este folleto indicando lo que los 11 de coca-cola deben decirle a los miembros de la Roja desde las gradas de la final del Mundial.
¿Y? ¿Yo que gano con todo eso? ¿Qué me da Coca-Cola a cambio de tomarme la molestia de recordar dónde hay un buzón de correo?
Ofrecer valor: (como Adidas)
Escucho en la radio y leo en prensa on-line que Adidas ha creado una página de fans en Facebook donde puedo particpar en la siguiente promo: publico un mensaje diciendo por qué me merezco acompañar a la Selección en su paseo triunfal en autobús por Madrid del próximo lunes. Si seleccionan mi mensaje (obviamente supongo que será casi imposible), les acompañaré. ¡Pura adrenalina futbolística!
Aportar valor a un consumidor es invertir en él: obsequiarle con algo útil o, como en este caso, inolvidable.
Os adjunto una sección de la web de vodafone, que utiliza unos personajes en clave de humor para comunicar su plan de ofertas y descuentos a autónomos. La verdad es que me he enterado por Delicious, no por que la marca me haya buscado (soy cliente de su competencia y si os digo la verdad, estaría dispuesto a casarme con cualquiera a cambio de un mejor servicio o mejores ofertas).
El crazy team son un grupo de superhéroes de andar por casa que se dedican a regalar cosas al prójimo para atenuar el efecto de la crisis. Aquí el videoclip de presentación.
Me parece una historia cachonda pero se da de leches con el tono de comunicación off line de Vodafone. Quizá por eso sólo lo comunican en Internet. Jamás entenderé por qué algunas marcas consideran Internet simplemente como el medio "gaseosa" para hacer los experimentos más locos. Desde este punto de vista, la comunicación on line es un islote que permanece aislado del resto de esfuerzos de comunicación de la marca. Así por ejemplo, en este caso:
- no existe comunicación alguna con redes sociales, ni posibilidad de viralizar este contenido. Los links conducen a las páginas genéricas de Vodafone en redes sociales, no te puedes hacer amigo del crazy team, ni enviar mensajes a los superhéroes...
- no veo un desarrollo promocional a fondo que es lo que se supone que se deriva del Crazy Team (ventajas, ofertas, descuentos???). Sólo veo un formulario para apuntarme y "ya me avisarán"... ¡en la era de la inmediatez, tela!!!!!
- no existe, como digo, ni rastro de conexión entre esta campaña y la comunicación "oficial" de Vodafone en medios convencionales. Si no me apetece que una campaña alcance la máxima notoriedad posible, ¿para qué ponerla en el aire?
Es como construir una casa y dejarla a medias con el tejado sin poner.
Algunos habréis visto en los últimos días este discreto spot que finaliza remitiéndote a una url teaser: aprovechatubanco.es.
Os voy a ahorrar el pequeño esfuerzo y tiempo de acudir al site porque no merece mucho la pena.
Contiene 2312 vídeos como el que adjunto, con otros tantos directores/as de oficina de BBVA (que es el banco que está detrás), emitiendo mensajes comerciales de escasa relevancia.
Vamos, nos cuentan lo mismo que los anuncios del BBVA, sólo que con menos gracia.
La única posibilidad de interacción que veo en este site más propio de los 90 que de 2010 es:
a) que les puedes poner nota a los directores: vamos como a Belén Esteban en Mira Quien Baila. Yo a este señor del bigote le puse un 5 porque me pareció que tiene toda la gracia.
b) que puedes compartir el vídeo, por email, Facebook o Twitter. El señor de bigote tiene toda la gracia, pero no termino de verle convertido en el viral estrella del año. ¿En qué puede interesarle a un cliente de eese banco enviarle a un amigo del vídeo del director de su sucursal? ¿Y a mí, que no soy cliente?
Recomiendo a este banco que si de verdad quieren establecer un diálogo digital como Dios manda con sus clientes yo que ellos contrataba urgentemente asesoría experta en estos temas.
En la trinchera:la batalla de las cadenas privadas por el pastel de TVE.
A estas alturas nadie cuestiona que vivimos en un momento de cambio sin precedentes en la relación entre los medios, las marcas y los consumidores.
Por primera vez la fragmentación e hiperespecialización de la oferta audiovisual nos permite seleccionar con total precisión aquello que queremos ver.Por primera vez (gracias a los Social Media) un consumidor tiene, potencialmente, un poder de comunicación equiparable al de cualquier marca multinacional.
Un grupo creciente de marcas comienza a dar sus primeros pasos, todavía inseguros, hacia un modelo de relación más colaborativa con sus clientes. Danet nos permite escoger el sabor de sus nuevas natillas, Dove invita a “mujeres reales” a participar en sus anuncios, Diesel invita en su site a desarrollar titulares para su campaña Be Stupid…
Sin embargo, presencio el fragor de la batalla entre las televisiones privadas por captar el pastel de la publicidad que ha salido de TVE y pienso que siguen luchando entre sí desde la misma trinchera de los últimos 40 años.
Las televisiones tienen ante sí un problema de fondo mucho más preocupante que repartirse los euros de TVE: que los consumidores estamos aprendiendo a detectar y a esquivar la publicidad intrusiva, aquella que no hemos solicitado y no nos resulta útil.
Aunque laeficacia del viejo spot de 30 segundos sigue disminuyendo, ni las televisiones ni las centrales parecen dedicar mucha atención a poner sobre la mesa nuevos formatos y contenidos que aporten valor a la audiencia e incrementen su interés, rentabilizando así los euros invertidos por los anunciantes.
Mientras, TVE se despega en los rankings de audiencia.Saca ya 2,3 puntos a la primera de las privadas y coloca 48 de sus programas entre los 50 más vistos del mes de Febrero.
Vuelvo la vista hacia el fuego cruzado de las televisiones desde sus viejas trincheras.Observo su batalla feroz por conseguir una décima más de audiencia y pienso que paradójicamente no tienen demasiado en cuenta a esa audiencia.Es la esencia del despotismo ilustrado: "todo por la audiencia pero sin la audiencia".
Javier Regueira es empresario, autor, blogger y profesor de Marketing en la Escuela Superior de Publicidad.
Ayer leí en el interesante blog TallerD3 sobre Baskoniaon, la nueva comunidad de fans del club de basket baskonia. La iniciativa me parece de diez, por dos razones:
- mientras muchas webs se autodefinen como 2.0 sin dejar más campo abierto a la interacción con sus usuarios que un blog o un foro, baskonia propone a sus fans convertirse en auténticos "asesores" del club de sus amores. ¿Por qué no? Al fin y al cabo nadie conoce mejor que ellos la experiencia de acudir al pabellón, rascarse el bolsillo para adquirir una entrada o un abono, animar al equipo e incluso seguirle cuando juega fuera. - además de convertirles en asesores, Baskonia les paga por ello (aunque sea en especie: por medio de entradas y otras ventajas)
Me parece que aportan a sus fans un valor inmenso, muy por encima del coste económico de montar la web o regalar unas entradas. No tengo duda de que esta comunidad viralizará por toda la red (no sólo el País Vasco), generando importantes vías de ingresos al club.
Esto me recuerda cuando en trabajos de planning intento explicarle a algún cliente la diferencia entre comunicación 1 to many, 1 to 1 y 1 to few:
- 1 to many: desde que la publicidad es publicidad (comienzos del siglo XX), ha sido la fórmula mágica para llegar a públicos masivos con un bajo coste por impacto. Pero las décadas han pasado, los medios se han saturado y las audiencias fragmentado. La fórmula mágica ha dejado de ser eficaz. - 1 to 1: en los 80 prendió como la pólvora la creencia de que las acciones individualizadas (fundamentalmente postales) eran la nueva panacea de la comunicación entre marcas y consumidores. Sin embargo el principio seguía siendo el mismo: un sólo mensaje genérico, nula respuesta de los clientes. - 1 to few: este siglo ha traído la transformación de Internet como medio capaz de alojar un diálogo fértil entre marca y cliente. Por primera vez éste último puede responder, opinar, criticar... en definitiva, participar. Esta filosofía tiene su epicentro en la red pero se extiende fuera de ella: en la medida en que sepamos segmentar nuestra base de clientes, determinar la madurez de su relación con la marca y gratificar su fidelidad, nuestra inversión será mucho más eficaz.
Este último es el caso de Baskoniaon.
Mientras, el resto de clubes de la ACB seguirá haciendo páginas a color en prensa local como único recurso para captar nuevos socios.
El pasado domingo, sin quererlo, mi artículo sobre la sentencia judicial que declara legal compartir archivos en Internet y compara a la SGAE con una oscura secta medieval generó un revuelo considerable entre los lectores de Menéame.
Con más de 2.200 votos, es la noticia más popular de Menéame y este blog que seguís es el sitio más votado de los miles de links que confluyen en Menéame (como veis por delante de las webs de Abc o El País).
¿El artículo está especialmente bien escrito? Seguro que no.
¿Puse banners para que la gente pinchase? Tampoco.
Simplemente no puede haber un artículo más relevante para un internauta avezado como los que pululan por menéame, que uno en el que se lapide públicamente a la SGAE, el enemigo público número uno de los habitantes de la red.
Aún así me sorprende lo rápido que se ha avivado el fuego.
Gracias, SGAE y a los recién llegados, intentaré no fallar a la confianza de haberos suscrito a mi fuente RSS.
... porque sólo 10 minutos después de que publicase el post anterior, entró en mi blog a leerlo. Mark Zuckerberg por si alguno no lo sabe, es el fundador y máximo responsable mundial de Facebook.
Bueno Mark, ahora que ya sabes que parte de tus usuarios a este lado del charco no estamos contentos con la actuación de Facebook en estos asuntos, nos interesará sumamente saber qué vas a hacer al respecto. Saludos.
Se supone que esto de las Redes Sociales e Internet 2.0 va de espíritu colaborativo. Juntos somos más fuertes: escribimos, nos informamos, nos adherimos a distintas iniciativas y nuestra voz, en definitiva, suena más alto gracias a la red.
Gracias a esta filosofía altruísta y fraternal, como de comuna hippie, Facebook aparece ante nosotros como una especie de koljós digital: a diferencia de los grandes medios off-line, politizados y constreñidos por los intereses económicos, Facebook es nuestro, es de todos.
Hace poco compré Faceboom, un libro que tiene la lucidez de nadar contracorriente y cuestionarse la utilidad real de Facebook y la naturaleza pueril de nuestro comportamiento on-line. Pues bien, a los pocos días de salir el libro, Facebook cortó las páginas del autor y sus fans. Lo cual nos informa a un tiempo de que:
a) Facebook no es de todos sino de los dueños de Facebook. O sea es un negocio puntocom más. Y por lo tanto está orientado al beneficio y tiene una reputación corporativa que proteger. Fuera caretas.
b) Lo del espíritu colaborativo lo entendimos mal: realmente Facebook es colaborativo salvo que la colaboración no le convenga. ;)
Aquí tenéis un vídeo que resume lo sucedido: cómo les cortan las páginas, cómo ante el revuelo que se monta las vuelven a poner on line y claro, en lugar de silenciar el efecto del libro, lo multiplican exponencialmente. Es lo que los americanos llaman "efecto Streisand" y yo "efecto hijas de ZP".
Por cierto, hoy me entero en Menéame que también se han cargado el Facebook de un grupo de trabajadores agraviados de Mercadona. Parece que esto de que Facebook le retire el altavoz al primero que le importune se está convirtiendo en un hábito. Tendré que andarme con cuidado...
Viva la libertad en Facebook.
Y lo siento por lo e-hippies pero todas las Redes Sociales son un negocio, igual que El País, La Cope o la Sexta. Como decía la canción de los Smiths: "love, peace and harmony, very nice, very nice, but maybe in the next world...".
Mirad lo que me he encontrado en YouTube intentando huir de DEC y Sálvame Deluxe. Es una conversación entre una "anunciante" y un "guru de los Social Media". Una discusión sobre la utilidad de los Social Media para las marcas en clave de blasfemia permantente tipo South Park.
La chica empieza "tenemos un producto cojonudo ... pero no nos damos cuenta que usar los Social Media es tan fácil como mear sobre una roca y además es gratis"...
Es más o menos el mismo tipo de expectativas infundadas que llevan a algunas marcas a ponerse en manos de pseudo-especialistas en comunicación on-line. La publicidad convencional es cara y ya no funciona, así que vamos a lanzarnos a Twitter...
El boca a boca no es un medio, ni una campaña. El boca a boca, tanto si tiene lugar dentro de la red como fuera de ella es un fin, siempre ha sido un fin. Es lo que todo el que gestiona una marca quiere conseguir: que se hable de ella. Si un producto es excelente, generará boca a boca en la calle, en los cafés, en las oficinas, en Twitter y en Facebook.
Sin necesidad de extender cheques de 5.000 euros como en el vídeo.
Nunca he sido fan de los Hombres G. Colgar este post es más una consecuencia de que Hombres G son el grupo que mejor ha entendido los problemas de la industria discográfica y cómo vivir de la música en medio de la que está cayendo (descargas ilegales, streaming, dispersión de las audiencias...). ¿Queda algún motivo para comprar uno de esos viejos CD´s?
Hombres G sostiene su nueva estrategia comercial en los siguientes pilares:
- yo me lo guiso yo me lo como: acaban de dar un portazo a la multinacional Warner, conocedores de que las multinacionales tienen escaso interés por cambiar su modelo de negocio, y sobreviven a base de exprimir a los grupos con unas condiciones cada vez más exigentes.
- plataforma virtual:Hombresg.tv es una perfecta constatación de como un grupo de música (y más un grupo con tanto recorrido como ellos) debe aspirar a lograr una relación de completa fidelidad con core target (con su grupo de fans más acérrimos). Se acabó la pose del artista inaccesible que no baja a hablar con sus fans por miedo a mancharse. En su web uno puede chatear, hacer comentarios en su blog, y tener acceso a contenidos exclusivos. Es como correr un poquito la cortina de privacidad del backstage y hacerse coleguilla de ellos. Imposible pensar en algo más aspiraciones como un fan. Detrás del proyecto, (en mi opinión solo Moby ha sido capaz de entender de qué va esto como ellos) está Carlos Jean, uno de los tipos más visionarios que trabajan en la escena musical española.
- generar boca a boca on y off line: el mero hecho de celebrar un concierto sorpresa como este -aunque quizá no les genere grandes ingresos directos- es una poderosísima herramienta de comunicación para sus fans. Para los que asistan a un concierto tan exclusivo, posiblemente se habrán enterado por un periódico como yo, o por Twitter o Facebook. Y para los que no se enteren hasta mañana, porque tendrán más hambre de asistir al siguiente.
- monetizar todo esto: ¿cómo se hace? tocando frecuentemente en directo, para grupos reducidos pero de elevada afinidad, vendiendo descargas digitales desde la web (canciones, tonos para el móvil, etc) y convocando a patrocinadores que aprovechen un entorno no saturado y de altísima permeabilidad para transmitir sus mensajes de marca. Peugeot ya ha entrado.
Enhorabuena a Hombres G. Además me cuenta mi amigo Pablo que les vió el pasado viernes, que están en plena forma, así que a los que sí les guste el grupo, el concierto es a las 18.30 junto al Hard Rock Café.
En breve os contaré cosillas de iniciativas parecidas en las que estoy involucrado.