LAS MARCAS VENDEN VALOR. LA PUBLICIDAD VENDE RETORICA.

Blablabla

 
Hace algunos años asistí en Madrid a una ponencia de Jack Trout (uno de los autores del best seller Posicionamiento). 

Personalmente creo que Trout lleva desde 1980 contando la misma idea de muchas formas diferentes (lo importante es ser el primero en llegar – si usted no es el primero, procure crear una nueva categoría donde sí sea reconocido como el primero…).

Pero aquel día me impactó una afirmación mucho más interesante que su discurso habitual: "no hay nada peor para un mal producto que un buen marketing, porque le ayuda a morir con mayor rapidez".

Pensando en esta frase, descubro 3 ideas en 1, y estoy de acuerdo con dos de las tres:

Los productos mueren, igual que las personas, es inútil resistirse – es inútil invertir cientos de miles de euros en publicidad para alargar la vida de un producto agonizante

No hay nada más importante que el producto que queremos vender – lo demás es retórica.  Y en estos tiempos en que los consumidores están mejor informados, son más críticos y proactivos, la retórica es un lastre.

– No estoy de acuerdo en que puedan coincidir un mal producto y un buen marketing: si el producto es malo es que su marketing también lo es (el marketing no va de publicitar sino de construir marcas y productos rentables).  Pero bueno, quizá esto no estaba tan claro en 1980.

No es que me me dejase una huella imborrable, sino que hoy revisando papeles encontré unas notas.  Un saludo a todos.

4 Comments

4 Comments

  1. Damian Rodriguez Garcia says:

    Coincido en que las marcas venden valor, pero no tanto en que la publicidad sólo vende retórica, porque entre otras cosas, la publicidad es la imagen que la gente percibe de una marca.
    ¿Qué vende Coca-Cola? ¿Acaso alguien cree que simplemente vende un refresco de Cola? No señores, Coca-Cola vende emociones.
    Gran parte de su éxito reside en que ha sido capaz de establecer una línea comunicativa sólida y centrada en la idea que quiere transmitir. Pretende asociar su producto a la felicidad, con un par de bemoles. Y lo ha conseguido. Un reciente estudio cuyo nombre no consigo recordar (mil disculpas) determina que la marca que más asocian los consumidores con la “felicidad” es Coca-Cola. ¿Se puede pedir más?
    Reconozco que he tirado de un ejemplo fácil, pero lo único que pretendo decir es que la publicidad bien empleada, planificada y definida, ayuda y mucho a construir una marca de futuro.
    Y teniendo una marca sólida, gran parte del camino está recorrido.
    Tan importante es lograr desarrollar un gran producto, como conseguir una buena distribución, como ajustar el precio para que sea lo más competitivo posible. Me olvido de algo??? Ah si, de la última de las 4 P´s. Muchos se piensan que por ser la última es menos importante… craso error¡¡¡ si no comunicas no existes, por muy bueno que sea tu producto.
    Por último, decirle a Marcos de Quinto que no se preocupe, que la mención en este artículo corre de mi cuenta.
    Saludos

  2. Damian Rodriguez Garcia says:

    *En el comentario anterior hice referencia a un estudio que probaba que Coca-Cola era la marca más asociada a la felicidad en España.
    Dicho estudio fue realizado por Sondea, compuesto por una muestra de 2.200 personas. El 37,8% consideraba que dicho refresco de cola era la marca que más asociaban a momentos felices (véase felicidad), además de ser la marca más valorada en términos generales.
    Una vez mencionado esto, me pregunto qué sería de Coca-Cola sin publicidad; o incluso sin dramatizar tanto, qué sería de ella si modificase su línea comunicativa.
    Cuando los productos no se diferencian por ellos mismos (la gran mayoría de los casos), la publicidad determinará el futuro de los mismos.
    Intuyo un poco de reticencia por tu parte, Javier, a considerar la publicidad como un elemento básico para el MK, o al menos al nivel de las demás variables moldeables. Imagino que te escudarás en que la publicidad ya no es tan rentable como lo era antes, que cada vez se produce menos ROI, que los productos se pierden entre tanto ruido, pero yo sigo reiterando que es igual de importante tener un buen producto como saber venderlo.
    un saludo.

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