Groucho Marx predijo la muerte de la tele

Esta famosa cita que os sonará a todos se atribuye al gran Groucho:

Groucho “La televisión ha hecho maravillas por mi cultura. En cuanto alguien enciende la televisión, voy a la biblioteca y me leo un buen libro.”

Y tenía razón: la TV está tocada de muerte.

Leo en un diario americano (gacias al Twitter de Ana) una defensa sobre lo imprescindible de la televisión para contar historias dramáticas de ficción.  La reflexión es interesante pero creo que parte de la veneración irracional por la tele como "un miembro más de la familia" con el que hemos convivido toda la vida.

Bien, os he contado una trola. 

No es que piense que la tele esté muerta y vayamos a tirar nuestros aparatos por la ventana: la televisión tal cual la conocemos sí lo está porque pronto será comercialmente inviable para las cadenas que la comercializan.  A menos que modifiquen rápidamente su modelo de negocio.

Las cadenas de TV española viven la paradoja de que:

- el consumo del medio está en máximos históricos (la crisis nos recluye en casa y la TDT multiplica los canales gratuitos para elegir),

– y sin embargo su modelo de negocio no funciona porque los ingresos dependen de un formato comercial (el spot de 30") repetitivo, aburrido, obsoleto e ineficaz, del cual huyen los consumidores como de la sarna.  El hecho de que la cadena privada más importante de este país sostenga su negocio exclusivamente sobre la dupla "marujadas de Belén Esteban + ristra de spots" no apunta una dirección estratégica con futuro.  Y al igual que la propia B. Esteban, esta apuesta no durará mucho.

Hablamos por tanto de un producto (horas que estamos frente a la tele) que cada vez se consume más pero cada vez es menos rentable.  Porque está concebido sobre la premisa errónea de que todo aquello que aparece en la pantalla va a captar nuestra atención.  Y no es así.

Porque tenemos cosas mejores que hacer que tragarnos veinte minutos de spots genéricos e irrelevantes hasta llegar al final de una peli de sólo 100 minutos.  Podemos buscar nuestra serie favorita en la red, hacerlo en un proveedor de pago con menos publicidad, bloquear la publi por medio de un DVR, o… leer como Groucho.

Esta es la única tele que tendrá viabilidad en el futuro, y la que a mí me interesa consumir:

– una televisión que no me interrumpa,

– que sea interactiva y me permita tirar del hilo cuando algo me interesa,

– que me ofrezca sólo publicidad hipersegmentada (no me importaría por ejemplo, a mí que soy maratoniano, recibir una oferta de Nike mientras veo a Chema Martínez en Teledeporte consiguiendo el subcampeonato de Europa de Maratón),

– en definitiva, que me ofrezca el entretenimiento que quiero, cuando lo quiero, y como lo quiero.

Lástima que a mi casa no llegue el cable.  Y eso que vivo en el centro de Madrid.

Viva la tecnología, jodxx!!!.  Saludos irreverentes.

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