¿En qué se está convirtiendo San Google?

FACUA denuncia a Google por "violar la intimidad" con Street View

EFE 15.06.2010

Facua ha presentado ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional una denuncia contra Google para que se investigue si la multinacional ha incurrido en una infracción del Código Penal al espiar a los usuarios de redes wi-fi durante la toma de datos de su servicio 'Street View'.

El artículo 197 del código señala como autor de un delito contra la intimidad al que "para descubrir los secretos o vulnerar la intimidad de otro, sin su consentimiento, se apodere de papeles, cartas, mensajes de correo electrónico u otros documentos o efectos personales o intercepte telecomunicaciones o use artificios técnicos de escucha, transmisión, grabación o reproducción".

Para los infractores de este artículo, el Código Penal español establece una pena de uno a cuatro años de cárcel y doce a 24 meses de multa.

via www.rtve.es

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En un mes de Agosto huérfano de noticias, los medios hierven con esta acusación que pesa sobre la organización de Google en España.  Y también sobre su imagen de marca.

Hace unos días tuve una reunión en relación a un libro que estoy terminando.  De momento no puedo hablar mucho sobre él, va sobre el ocaso de la publicidad como forma de relación entre marcas y consumidores y el auge de nuevos modelos no intrusivos donde es el cliente el que "tira del hilo" de aquella  información que necesita, cuando y como la necesita.  En este libro el triunvirato clásico sobre el que se sostiene el sistema (anunciantes, agencias, medios), se denomina "Big brother".

En la reunión debatíamos que uno de esos modelos no intrusivos es Google Ads, gracias al cual la empresa propietaria del buscador se ha convertido en el mayor generador de ingresos publicitarios del mundo, superando ampliamente los ingresos de las grandes corporaciones como WPP o Publicis.

Uno de los presentes, que dirige una de las centrales de medios digitales más importantes de España, me confesó que Google le parecía un Big Brother más evidente todavía que los oligopolios publicitarios de siempre.  No me había parado a pensarlo, pero la verdad es que creo que tiene razón.

Google se está convirtiendo en nuna marca ubicua, omnipresente, incontestable.  Según las últimas estadísticas de búsqueda, en España el 99% de los internautas lo utilizan como "buscador de cabecera".  Lo que significa que una importantísima parte de estos arrancan sus sesiones web en google.es.

Esto de por sí es un exitazo pero también puede ser un grave riesgo.  Al igual que la noticia sobre su invasión en la intimidad de los consumidores. 

Google-streetview-coches 
Google es una gran corporación.  Pero también una marca.  Piensa en tu vida personal: nadie quiere a su lado amistades fisgonas, omnipresentes, absorbentes, personas que monopolicen tu tiempo.

A menudo digo que la relación entre las marcas y las personas tiene muchas analogías con la que se establece entre los humanos.  Las personas tampoco queremos marcas mandonas y ubicuas en nuestras vidas.  Preferimos la elección a la imposición, la sugerencia al dominio, incluso el error humano y la humildad a la fría perfección de una máquina.

Hasta el momento la gratuidad y la practicidad de Google le permitía erigirse como la marca abanderada de la libertad de los internautas.  Pero prácticas como las que recoge la noticia arrojan un tufo de corporativismo y gigantismo que asusta.

Si yo dirigiese los designios de Google, me preocuparía de desarrollar su lado más humano y acercarme a mis usuarios a través de nuevas experiencias y acciones de marketing social que me permitiesen reconquistar su corazón, que en marketing hoy día equivale a reconquistar su cartera.

Saludos irreverentes.

2 thoughts on “¿En qué se está convirtiendo San Google?

  1. Cómo muy bien sabes Javier, la manera en la que nos muestra Google los resultados de busqueda, está basada en una tecnología propietaria, que básicamente lo que hace es premiar los sitios más populares de internet subiendolos a los primeros puestos.

    Detrás de esa lógica, aparentemente democrática, gravita el pensamiento único en su más claro exponente y, por tanto, el aborregamiento de la sociedad. Aquello que interese a unos pocos cada vez estará más oculto y, por lo tanto, terminará por no existir.

    El “Gran Oraculo” en el que se está convirtiendo Google dirá en el futuro (ya lo está haciendo), lo que es verdad y mentira, lo que es bueno y malo, por supuesto lo que es tolerable o no para la sociedad ¡¡ Pobre de aquel que no este en el lado “Santificado” por Google !!

    Hablas en el post de desarrollar el lado más humano…, mucho me temo que no se trata de implementar pequeños cambios para hacer más amable y cercano el sistema (las empresas y las marcas), sino darles una vuelta necesariamente radical.

    Los parches añadidos de “más humanidad” sólo son un disfraz más de la lógica capitalista-empresarial. No podemos esperar un cambio de actitud realmente genuino dentro del sistema imperante. Las empresas no pueden ser realmente solidarias por definición, ni pueden contemplar de una forma seria el reparto de las ganancias. No pueden permitirse la horizontalidad porque el bien colectivo no es lo que se busca, sino el lucro y la explotación de recursos tanto humanos como materiales.

    Sí las reglas del juego no cambian de una forma drástica hacia un comercio justo y una nueva ética, estamos abocados a sufrir conflictos sociales cada vez más violentos.

    Con nuestro consumísmo criminal, condenamos a la mayor parte de la población mundial a la esclavitud y la miseria. Cómo decía, creo recordar, Eduardo Galeano: “vamos directos al abismo…, pero “joder” en menudos cochazos”

  2. Gracias por un comentario tan intenso Marcel. Coincido contigo en que convivir con marcas más humanas requiere un cambio de dirección muy serio por parte de estas. Sin embargo, soy optimista y creo que sí puede lograrse. Hay un libro interesante: http://www.consumering.es/el-libro/ que trata precisamente la necesaria reconversión en los modos de comercializar bienes y servicios manteniendo el equilibrio del ecosistema empresarial y social. Ya te digo, soy optimista. Un saludo.

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