Dos estrategias ante la crisis: dar más por el mismo precio o bajarse los pantalones.

Dibujo
 

Hace tiempo que soy socio de BuyVIP y permanezco atento a cada movimiento que hacen, más por curiosidad empresarial que por interés en sus productos.  Tengo demasiado miedo a encargar unos jeans y que luego no me quepa el culo dentro.

Por si acaso hay alguien que todavía no les conoce, BuyVIP es un negocio de venta de productos de moda on line con grandes descuentos.  Es un éxito total bajo cualquier prisma:  70 millones de euros de facturación en 2009 (+250% vs año anterior) y atrae cada mes a 4 millones de usuarios únicos.  Eso la convierte en una de las 20 páginas más visitadas del dominio .es.

Hace unos meses que BuyVIP premia a sus mejores clientes con algo que les cuesta cero euros, pero que intuyo hace sentir muy especial a sus heavy users.  O sea, a los que piensan que el culo sí les cabe en cualquier pantalón.  O bien confían en la fiabilidad de las devoluciones.

Se trata del “estatus VIP”, gracias al cual los elegidos disfrutan de:

·   Acceso exclusivo a determinadas colecciones.  Hace unos días quise ver el escaparate de Diesel y no me dejaron entrar…, está claro que soy plebeyo.

·   Acceso a las campañas 15 minutos antes de su apertura regular (salvo las campañas de stock muy limitado).

·   Servicio de Devolución Premium.

Lo importante no son tanto estas ventajas como el hecho de ser VIP dentro de BuyVIP.  Vamos, ser VIP dos veces.  La mecánica de ofrecer un estatus especial a los mejores clientes refuerza la promesa de BuyVIP:  obsérvese su portada (“members only”, “club de ventas privadas”, etcétera).

Como leí hace poco en trendwatching, el lujo hoy día va más de conseguir acceder a lo escaso y exclusivo que de tener poderío económico.  O sea, me mola tener el “estatus VIP” porque los demás no lo tienen.  El mejor regalo para seguir comprando en su web.

Danone regala sus yogures, Mapfre rebaja sus precios, Carrefour hace lo propio porque si no, nos vamos a Mercadona, y hasta Jaguar comunica sus precios por primera vez en su historia, supongo que para que veamos que no son tan caros como pensamos.  Y me pregunto: ¿eso es bueno?  ¿Qué pasará cuando la crisis amaine?  ¿Dónde habrá ido a parar nuestro posicionamiento?

 

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